La Fiesta de Bismarck


«Segunda Época»

martes, 14 de junio de 2011

Imágenes desde la proa


Algunos escándalos parecen marcar el panorama nacional actual de la (no) política. Y la realidad se muestra incólume. ¡queremos que "pase algo"! Se levantan escándalos por aqui y por allá, disputas de trinchera por un voto. Hoy el viejo que vive al lado de mi casa dejó de considerar potable a Cristina. Pero no cree que Alfonsín sea una opción. Ayer me habló un compañero de la facultad, un gorila de siempre, para decir, medio culposamente, medio agachando la cabeza: "yo apoyé al campo en la 125, y me equivoqué". Se pierde un voto por aquí, se gana otro voto por allá. Ruido de fichas y monedas cayendo, en el medio del casino vacío del crucero Argentina. Como telón de fondo, la melodía de las chimeneas, y el lento balancearse de un lado hacia otro. Inercia rumbo a lo desconocido. 

Decimos que los escándalos "parecen" definir la política actual porque más que definiciones aportan ruido de estática. ¿Qué espera la minoría que piensa en política? ¿Cuál es la próxima gran batalla?, se preguntan con los ojos vidriosos los guerrilleros de la era de la información. Hace un par de meses dijimos que el pueblo, indiferente, sigue yendo a trabajar, como sangre que irriga el pulso intermitente de la ciudad. Hay silencio y mucho desde las alturas; también hay silencio de los "nombres propios", el periodismo de catedral, el coro de notables que tiene la noble misión de tribunar doctrina, y que inundan con sus apreciaciones el cerebro del 5% que lee diarios, por fuera de ese 95% duro de deportivo y policiales

Mientras tanto en el bar de la cubierta, los mercachifles del bazar informativo seguimos hablando entre los 20 que somos, y discutimos como desde hace tiempo venimos discutiendo el derrotero del país, del mundo y de la vida en general: por fuera de las agendas rentadas ¡salud!. Confieso, como parte de la minoría, que hay una levísima incomodidad con el hecho de que no pase nada en el buque. El encabezado del blog, en la primera época de la fiesta de bismarck era "cuidado con los que sólo ven paz en el silencio". ¿Qué se esta tejiendo detrás de la calma? Por un momento quisieramos tener un caldero humeante y ver más allá de octubre.

2 comentarios:

  1. Baje al casino compañero.
    Que aunque esté vació se puede amenizar la espera jugando un truco.

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